El glaucoma es una de esas enfermedades que avanzan en silencio: al principio no duele ni se nota, y cuando aparecen los síntomas ya puede haber una parte de la visión que no se recupera. La buena noticia es que se puede detectar en un control oftalmológico y, con tratamiento y seguimiento, en la mayoría de los casos se puede frenar o enlentecer su avance. En Lucero Consultorios Médicos medimos la presión ocular y evaluamos el nervio óptico en la consulta. Estamos en Ejido 1385, en el Centro de Montevideo.
¿Qué es el glaucoma?
Es un grupo de enfermedades que dañan el nervio óptico, el «cable» que lleva las imágenes del ojo al cerebro. Muchas veces está relacionado con una presión dentro del ojo más alta de lo que ese ojo tolera. El daño suele empezar por la visión periférica (la de los costados), por eso pasa desapercibido durante años.

Presión ocular alta no siempre es glaucoma
Tener la presión ocular elevada es un factor de riesgo importante, pero no es lo mismo que tener glaucoma. Hay personas con presión alta que no desarrollan la enfermedad y personas con presión normal que sí la tienen. Por eso el control no se limita a medir la presión: también se examina el nervio óptico en el fondo de ojo y, cuando hace falta, se piden estudios complementarios.

¿Quiénes tienen más riesgo?
- Personas con familiares directos con glaucoma.
- Mayores de 40 años, y el riesgo aumenta con la edad.
- Personas con presión ocular elevada en controles anteriores.
- Personas con miopía alta o diabetes.
- Quienes usan corticoides durante mucho tiempo, en gotas, inhaladores o comprimidos.
- Quienes tuvieron golpes o lesiones importantes en el ojo.
Si estás en alguno de estos grupos, conviene que te controles con regularidad aunque veas bien.
Qué hacemos en la consulta
- Interrogatorio. Antecedentes familiares, enfermedades, medicación y lo que notás en tu visión.
- Medición de la presión ocular (tonometría). Es rápida y no duele.
- Examen del ojo y del fondo de ojo. Para evaluar el nervio óptico y el resto de las estructuras del ojo.
- Indicaciones y seguimiento. Te explicamos qué se encontró, cada cuánto controlarte y, si corresponde, el tratamiento.

Campo visual y OCT
Para confirmar un glaucoma o seguir su evolución suelen hacer falta dos estudios: el campo visual, que mide cuánto ves hacia los costados, y la tomografía de coherencia óptica (OCT), que mide en detalle el nervio óptico y la retina. Estos estudios no se hacen en Lucero: tenemos un convenio con una clínica especializada, también en el Centro de Montevideo, y te orientamos para que los hagas ahí. Después revisamos los resultados en la consulta.
¿Cómo se trata?
El tratamiento busca bajar la presión ocular para proteger el nervio óptico. Lo más habitual son gotas que se usan todos los días; en algunos casos se indican otros tratamientos, como láser o cirugía. El daño que ya se produjo no se revierte, pero el tratamiento ayuda a cuidar la visión que tenés. El glaucoma necesita controles de por vida: no dejes las gotas ni cambies la forma de usarlas sin consultar.
Cuándo consultar de urgencia
Hay una forma menos frecuente, el glaucoma agudo, que sí da síntomas fuertes: dolor intenso en el ojo, ojo muy rojo, visión borrosa de golpe, halos de colores alrededor de las luces, dolor de cabeza, náuseas o vómitos. Si te pasa, no esperes a un turno: consultá de inmediato en un servicio de urgencia.
Conocé todo lo que hacemos en nuestro servicio de oftalmología. También te puede interesar el examen de fondo de ojo y el control de la vista y graduación.

